Acá no hay discurso genérico. Cada provincia tiene su diagnóstico, sus números y las propuestas específicas que hemos armado con la gente del lugar.
41 homicidios por cada 100 mil. Comerciantes pagando cupos. Barranca necesita fiscales 24/7 y un hospital que no obligue a viajar a Lima para salvarte.
7,800 personas a 3,376 metros, con carreteras que se cortan cada temporada de lluvias. Acá el Estado tiene una deuda pendiente.
103 km de la capital y sin centro de salud con emergencias. Miles de limeños suben los fines de semana, pero la plata del turismo no se queda.
La segunda provincia más poblada de Lima. Produce pisco, uva y algodón, pero sus agricultores no tienen crédito ni asistencia técnica.
El megapuerto de Chancay ya opera, pero los huaralinos no están capacitados para los empleos. Las mafias cobran cupos. Los terrenos se dispararon 5 veces.
Jicamarca sin agua. La Carretera Central colapsada. Canon minero que entra y nadie sabe adónde va. Huarochirí necesita cuentas claras.
219 mil habitantes, universidad pública y puerto. Huaura tiene todo para crecer, pero la extorsión y la falta de inversión la tienen estancada.
Las mineras operan, el canon llega, pero las calles siguen sin pavimentar y el agua no es potable. Algo no cuadra en Oyón.
La provincia más extensa de Lima. Paisajes que quitan el aliento y comunidades donde llegar al centro de salud más cercano toma medio día.
Por primera vez, Lima Provincias va a tener voz propia en el Congreso. Que no sea la voz de un desconocido.